Es una propiedad del
protoplasma es su excitabilidad o irritabilidad, esto es, la facultad de
percibir las excitaciones del medio ambiente y reaccionar a ellas en una u otra
forma. Podríamos definir la irritabilidad como “la sensibilidad de la masa
protoplásmica”.
Las células son sensibles irritables a los contactos, a
la gravedad, al calor, a la luz, a la electricidad y a las substancias químicas,
En algunas existen incluso organillos de los sentidos especializados para la
percepción de alguno de esos excitantes. Los más notables son las manchas
oculares de algunos seres unicelulares, como la Euglena, que pueden compararse
a ojitos destinados a percibir la luz.
La manera más general que tienen las células de
reaccionar a las excitaciones del medio es el movimiento. Particularmente
notables son los movimientos de respuesta que realizan las células provistas de
cirros vibrátiles o de flagelos. Gracias a la relación existente entre la
excitación y la respuesta se ha podido estudiar de una manera muy perfecta este
interesante problema de la fisiología celular. En efecto, las células libres
impresionadas unilateralmente por un excitante tienen la propiedad de
orientarse con relación a él y de desplazarse en seguida hacia el excitante o
en contra suya.
Estos movimientos celulares dirigidos por los excitantes,
reciben el nombre de taxias o tactismos, creado por Pfeffer. Las taxias se
llaman positivas cuando el movimiento se verifica hacia el excitante, como si
la célula quisiera ir en su busca; se denominan negativas en el caso contrario.
Por la índole del excitante se distinguen varias clases de taxias. Las más
importantes son: la fototaxia o fototactismo (tactismo provocado por la luz);
la quimiotaxia o quimiotactismo (tactismo para las substancias químicas
disueltas en el agua ambiente) y la geotaxia o geotactismo, en virtud del cual
las células libres se orientan con relación a la Tierra. Menos importantes son
la termotaxia, o tactismo para el color; la gálvanotaxia o tactismo para la
corriente eléctrica, etc.
A continuación se describirán las taxias anteriores:
La fototaxia es una habilidad que poseen muchas células para dirigirse hacia la luz. El efecto
contrario, huir de la luz, se denomina fototaxia negativa o fotosock. Los elementos celulares fotorreceptores capaces de detectar la luz se llaman manchas oculares,
los cuales son los ojos más simples y más comunes encontrados
en la naturaleza.
Escofotaxia: se detecta al microscopio. Consiste
en que cuando tenemos el microscopio encendido, primero el microorganismo se desplaza fuera del campo de
iluminación del microscopio. Cuando llega a la zona de oscuridad invierte su
dirección, volviendo a la zona iluminada.
Verdadera
fototaxia: movimiento hacia gradientes superiores de iluminación. En este
caso hablamos de fotorreceptores que se encuentran en las bacterias y les permiten acercarse o huir de un
gradiente de luz.
Quimiotaxis: es un tipo de fenómeno en
el cual las bacterias y otras células de organismos uní o multicelulares dirigen
sus movimientos de acuerdo con la concentración
de ciertas sustancias químicas en su medio ambiente.
La quimiotaxis permite a las bacterias encontrar
alimento, nadando hacia la mayor concentración de moléculas alimentarías, como
la glucosa, o alejarse de venenos como el fenol. En los
organismos multicelulares es fundamental tanto en las fases tempranas del
desarrollo (por ejemplo en el movimiento de los espermatozoides hacia el óvulo)
como en las fases más tardías como la migración de neuronas o linfocitos; así
como también para las funciones normales.
Como ejemplos de quimiotaxismo se encuentran la
respuesta de los leucocitos a las heridas, y la acción
que ejercen las feromonas sobre animales de
sexos opuestos de una misma especie. La quimiotaxis se denomina positiva si el
movimiento es en dirección hacia la mayor concentración de la sustancia química
en cuestión y negativa si es en dirección opuesta.
Se ha reconocido que los mecanismos que permiten la
quimiotaxis en animales pueden ser destruidos durante las metástasis del cáncer
Tactismo al movimiento o
desplazamiento direccionado de un ser
vivo, o parte de él, como respuesta a la percepción de un estímulo o de un gradiente de la intensidad del mismo. Un ejemplo claro es la fototaxia, o
reacción a la luz o en función de ella. Cuando se
produce un acercamiento del ser vivo a la fuente del estímulo, se dice que el
tactismo es positivo; si en cambio el movimiento corresponde a un alejamiento
del estímulo, se le denomina tactismo negativo.
Potencial
de Acción
Periodo de Latencia: tiempo transcurrido entre el momento
de aplicar el estímulo y la respuesta de la célula a dicho estímulo
Cambio del potencial de membrana inducido por un
mensajero químico o un estímulo eléctrico se denomina despolarización Cuando la
despolarización llega a un nivel crítico o umbral (cantidad de estímulo
necesario para provocar la actividad de una C.E) se desencadena un cambio
transitorio de conductancia al Na+ , posteriormente al K+ y eventualmente a
otros iones
Repolarización: El potencial regresa con rapidez hacia el
nivel de reposo.
Hiperpolarización positiva: El potencial de membrana
regresa a su valor de reposo. Condiciones iniciales.
Hiperpolarización negativa: El potencial de membrana se
hace aún más negativo que en reposo.
Periodo Refractario: Periodo de tiempo mientras la
membrana regresa a su estado de reposo, en el cual no se presenta respuesta a
ningún estímulo.
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