domingo, 27 de abril de 2014

DESARROLLO

Es una  propiedad del protoplasma es su excitabilidad o irritabilidad, esto es, la facultad de percibir las excitaciones del medio ambiente y reaccionar a ellas en una u otra forma. Podríamos definir la irritabilidad como “la sensibilidad de la masa protoplásmica”.
Las células son sensibles irritables a los contactos, a la gravedad, al calor, a la luz, a la electricidad y a las substancias químicas, En algunas existen incluso organillos de los sentidos especializados para la percepción de alguno de esos excitantes. Los más notables son las manchas oculares de algunos seres unicelulares, como la Euglena, que pueden compararse a ojitos destinados a percibir la luz.
La manera más general que tienen las células de reaccionar a las excitaciones del medio es el movimiento. Particularmente notables son los movimientos de respuesta que realizan las células provistas de cirros vibrátiles o de flagelos. Gracias a la relación existente entre la excitación y la respuesta se ha podido estudiar de una manera muy perfecta este interesante problema de la fisiología celular. En efecto, las células libres impresionadas unilateralmente por un excitante tienen la propiedad de orientarse con relación a él y de desplazarse en seguida hacia el excitante o en contra suya.
Estos movimientos celulares dirigidos por los excitantes, reciben el nombre de taxias o tactismos, creado por Pfeffer. Las taxias se llaman positivas cuando el movimiento se verifica hacia el excitante, como si la célula quisiera ir en su busca; se denominan negativas en el caso contrario. Por la índole del excitante se distinguen varias clases de taxias. Las más importantes son: la fototaxia o fototactismo (tactismo provocado por la luz); la quimiotaxia o quimiotactismo (tactismo para las substancias químicas disueltas en el agua ambiente) y la geotaxia o geotactismo, en virtud del cual las células libres se orientan con relación a la Tierra. Menos importantes son la termotaxia, o tactismo para el color; la gálvanotaxia o tactismo para la corriente eléctrica, etc.

A continuación se describirán las taxias anteriores:
La fototaxia es una habilidad que poseen muchas células para dirigirse hacia la luz. El efecto contrario, huir de la luz, se denomina fototaxia negativa o fotosock. Los elementos celulares fotorreceptores capaces de detectar la luz se llaman manchas oculares, los cuales son los ojos más simples y más comunes encontrados en la naturaleza.

En los procariotas fotosintéticos se han diferenciado dos tipos de taxia:
Escofotaxia: se detecta al microscopio. Consiste en que cuando tenemos el microscopio encendido, primero el microorganismo se desplaza fuera del campo de iluminación del microscopio. Cuando llega a la zona de oscuridad invierte su dirección, volviendo a la zona iluminada.
 Verdadera fototaxia: movimiento hacia gradientes superiores de iluminación. En este caso hablamos de fotorreceptores que se encuentran en las bacterias y les permiten acercarse o huir de un gradiente de luz.
Quimiotaxis: es un tipo de fenómeno en el cual las bacterias y otras células de organismos uní o multicelulares dirigen sus movimientos de acuerdo con la concentración de ciertas sustancias químicas en su medio ambiente.

La quimiotaxis permite a las bacterias encontrar alimento, nadando hacia la mayor concentración de moléculas alimentarías, como la glucosa, o alejarse de venenos como el fenol. En los organismos multicelulares es fundamental tanto en las fases tempranas del desarrollo (por ejemplo en el movimiento de los espermatozoides hacia el óvulo) como en las fases más tardías como la migración de neuronas o linfocitos; así como también para las funciones normales.
Como ejemplos de quimiotaxismo se encuentran la respuesta de los leucocitos a las heridas, y la acción que ejercen las feromonas sobre animales de sexos opuestos de una misma especie. La quimiotaxis se denomina positiva si el movimiento es en dirección hacia la mayor concentración de la sustancia química en cuestión y negativa si es en dirección opuesta.
Se ha reconocido que los mecanismos que permiten la quimiotaxis en animales pueden ser destruidos durante las metástasis del cáncer
 Tactismo al movimiento o desplazamiento direccionado de un ser vivo, o parte de él, como respuesta a la percepción de un estímulo o de un gradiente de la intensidad del mismo. Un ejemplo claro es la fototaxia, o reacción a la luz o en función de ella. Cuando se produce un acercamiento del ser vivo a la fuente del estímulo, se dice que el tactismo es positivo; si en cambio el movimiento corresponde a un alejamiento del estímulo, se le denomina tactismo negativo.


Potencial de Acción
Periodo de Latencia: tiempo transcurrido entre el momento de aplicar el estímulo y la respuesta de la célula a dicho estímulo
Cambio del potencial de membrana inducido por un mensajero químico o un estímulo eléctrico se denomina despolarización Cuando la despolarización llega a un nivel crítico o umbral (cantidad de estímulo necesario para provocar la actividad de una C.E) se desencadena un cambio transitorio de conductancia al Na+ , posteriormente al K+ y eventualmente a otros iones
Repolarización: El potencial regresa con rapidez hacia el nivel de reposo.
Hiperpolarización positiva: El potencial de membrana regresa a su valor de reposo. Condiciones iniciales.
Hiperpolarización negativa: El potencial de membrana se hace aún más negativo que en reposo.
Periodo Refractario: Periodo de tiempo mientras la membrana regresa a su estado de reposo, en el cual no se presenta respuesta a ningún estímulo.

VIDEO

No hay comentarios:

Publicar un comentario